Como catar un vino
Desde hace un par de años los vinos estan de moda. Cada vez es más común escuchar a gente conversar sobre qué cosecha es buena o cuales son los mejores vinos para acompañar cada comida.
Se me ocurre que podría ser una buena idea compartir con ustedes unos consejos para apreciar el vino…
Cuando vamos a probar un vino, lo primero es observar su aspecto. Para ello llenamos la copa (en otra oportunidad hablaremos sobre los distintos tipos de copas) en una tercera parte, es decir, hasta la parte más ancha. Luego debemos rotar la copa sin derramar el vino. Observamos a través del mismo, de este modo podremos apreciar si el vino está limpio, turbio, brillante, cristalino, sucio, etc.
Tendremos como características deseables la limpieza y brillantez e indeseables las manchas oleosas o la turbidez.
Otro factor importante es el aroma del vino. Los vinos adquieren aromas segun el origen y la fabricación. Un vino de calidad no debe tener aromas desagradables, como a sudor o fármacos. No es un disparate hablar de vinos con aromas frutales o especiados.
Ahora pasemos a saborear el vino. Esta es una etapa que requiere de nuestra imaginación y, de ser posible, liberar nuestra mente de otros pensamientos, simplemente sentir.
Se toma una porción del vino y se distribuye por la boca sin tragar, se lo deja reposar unos segundos, el objetivo de esto es liberar sustancias aromáticas propias del vino que se volatilizan en la boca (que tiene mayor temperatura que el vino).
En esta etapa también podremos sentir todos los secretos del vino, ver su cuerpo, textura, suavidad, palatabilidad. Notaremos si es dulce (en la punta de la lengua),
ácido (en los costados de la lengua), salado (en el centro) o amargo (hacia el final de la lengua); también es posible sentir si es astringente, algo común en los vinos con gran cantidad de taninos. Podremos decidir si un vino es equilibrado o no, dependiendo de la presencia de sensaciones dominantes o la falta de ellas.
Pero aqui no termina todo, luego de saborearlo es importante lo que yo llamo “segundo gusto”, el postsabor, el gusto que queda en la boca una vez que el vino es tragado. Aqui importa tanto si la sensación es agradable como la duración de la misma, los vinos de buena calidad suelen dejar un postsabor duradero.
No hay que olvidarse de las condiciones a la que es degustado el vino. Centremos nuestros esfuerzos en la temperatura:
los vinos blancos o rosados deben tomarse a 8-10C
los vinos tintos a 18-20C
Estas son las reglas básicas del juego. No se sienta timido, explorelas, busque variantes, personalícelas.
Espero sus comentarios…